Las luces de las alturas, acompañadas de una sutil brisa del viento, han logrado rozar con éxito el cuerpo. Mientras que una reservada y recóndita noche, se trasforma lentamente sin un previo aviso, en un ferviente testigo de esta anomalía moribunda…
Lamento muchas cosas…pero ayer necesitaba la ayuda de un amigo…
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